El tema va un poco más allá del sexo. El sexo en esta era digital se ha vuelto un acto más de consumo, una simple acción masturbatoria. Lo que realmente desea el ser humano, a mi criterio, es una conexión auténtica, real, genuina, sentirse parte de algo más grande y trascendental, el sexo es un vehículo para ello, pero al convertirse en un acto mecánico donde no hay entrega, pasión, ternura, deseo, pierde su significado, ya no conecta, ya no une, sino que nos vacía más por dentro. ¿Miedo? Claro que tenemos miedo, es una herencia, además no queremos andar dejando hijos regados por ahí. Por otro lado, ¿qué la gente follaba más antes? Pongo en duda el consentimiento de las mujeres por lo menos, que obligadas a seguir un mandato social eran propiedad de sus maridos, se imponía el deseo masculino de follar y satisfacerse a sí mismo. También veo que los hombres tienen un poco más de conciencia frente a su papel como padres, a las generaciones de antes no les importaba mucho andar dejando hijos regados por el mundo. En fin, un tema interesante, para mi el foco no es el sexo sino la pérdida de conexión humana, de aislamiento y soledad por el miedo profundo y la percepción del otro como una amenaza, un miedo muy femenino. En el caso de los hombres, el miedo a ser vistos como acosadores, la pérdida de esa masculinidad que lleva a la iniciativa, al deseo, a la "conquista". Una crisis de valores que están siendo redefinidos por las nuevas generaciones y un inevitable devenir a la era tecnológica qud nos aísla de los demás.
Me resulta curioso que nuestra generación esté teniendo menos sexo que la anterior justo cuando se ha alcanzado mayor libertad sexual. Me pregunto si esos estudios se refieren a frecuencia en pareja o cuando estamos solteros. A que edad se alcanza el pico y tal.
Entre personas LGTB se da que hay demasiado culto a la libertad sexual, al encuentro fugaz, y muchos terminan por desarrollar problemas de apego.
Otro punto interesante es el porno. Tengo varios amigos que me han confesado que ver porno les ha afectado su desempeño sexual. Es preocupante la verdad.
Sin mencionar, la cantidad de baja autoestima que cargamos todos por los cuerpos perfectos que se ven en internet. No olvidaré nunca como me hicieron sentir por no cumplir un estereotipo de belleza un tanto perfeccionista.
Es un panorama un poco triste. Me alegro de haber nacido hace más de sesenta años y haber tenido y seguir teniendo tanto y tan buen sexo, con pocas pero excelentes parejas, relaciones humanas profundas y altamente satisfactorias. Nunca prioricé la seguridad, siempre arriesgué, persiguiendo algo básico y necesario para mí: comunicación íntima significativa. Nunca hice caso del entorno, yo decidí mi vida personal con sincera determinación. Creo que siempre se puede acceder a esto. Si es algo prioritario e irrenunciable para cada uno. Es mi opinión, basada en mi larga experiencia.
La estadística miente y recoge poca parte del mundo, normalmente dice lo que se quiere que se diga y casi siempre lleva intención. Pero si, la rapidez , que engendra la prisa es un factor clave, además no hay que olvidar la precariedad , la angustia, la pobreza, la propaganda perpetua de las amenazas que plantean escenarios inseguros...dan pocas ganas de
Güey, como hombre gay te puedo decir que tuve mucho sexo casual y fue muy divertido. Pero después me di cuenta de que lo que quiero en mi vida es una relación estable y duradera. En ese proceso también me empecé a dar cuenta de que era un riesgo cabrón para mi salud, mi seguridad y hasta para mi alma (si no crees en lo último, solo quédate con salud y seguridad). Traté de hacerlo con varias personas de las que conocí teniendo encuentros, pero no se dio porque no estaban disponibles en ningún sentido. Entonces fue ahí cuando decidí ya no tener sexo casual y dejar la promiscuidad. Güey, mi forma de moverme en el mundo cambió para mejor: mi forma de relacionarme con mi cuerpo y mi forma de respetar lo que quiero y por lo que estoy trabajando.
Justo, yo no soy gay, pero en las apps de citas siempre me di cuenta de como funcionaba el mundo de las relaciones gay y en efecto, no creo que les falte sexo casual, y en las relaciones heterosexuales pasa algo similar, puedes tener sexo casual, claro, pero como dice la lectura, es difícil que una mujer devuelva un mensaje y aún más que tenga ese interés, aún incluso cuando se concreta la cita se vuele sexo vacío, claro, es mucho más gratificante hacerlo con alguien que conoces, con alguien en quien ya has establecido confianza y vínculos emocionales, eso hace toda la diferencia, eso hace que quieras pasar más y mejores momentos, una buena charla después de una conexión más profunda en vez de ponerte la ropa lo antes posible y querer salir corriendo
Tremendo Cristóbal !! Muy bueno todo lo expones , lo siento totalmente asi, soy milenial , el sábado pasado un hombre me invitó a besarnos en una fiesta , en otra etapa de mi vida hubiera accedido sin problemas jajjaja ahora me cuestiono todo , esta bien ? No es demasiado? Y si , busco un poco esa seguridad absurda de la que hablas , en qué momento nos distanciamos tanto hombres y mujeres? Pero sin dudas que es una práctica , el salir , el divertirse , el abrirse a la vida en general , abrirse al disfrute, veo poco disfrute en esta generación jaja en fin , me aportò mucho tu punto de vista , abrazo!
Esta muy bueno el post, seria increible que se pudiera hacer una sesión de charla con la gente que quiere hablar de esta desconexión sexual y sobre esta nueva modernidad que busca sobre la superficie un diamante en bruto, me mataste con eso.
A mi me encanta no tener sexo. Es más, siempre me he creído asexual o al menos demi sexual. Pero la verdad es que me gusta masturbarme. No creo que ninguna pareja (hombre o mujer) me haya llevado al orgasmo tan rico como yo, cuando me masturbo. Así que, prefiero eso. Conexión y amor se encuentran en relaciones platónicas y así soy más feliz.
Excelente síntesis de todas las razones y también de los agregados que aportaron quienes han comentado. Lo cierto es que hay un marcado descenso de las relaciones sexuales, que tiene un correlato ya cuantificable en los nacimientos. Nos lleva a una disminución poblacional y a sociedades envejecidas. Ese es el futuro. Si bien todas las explicaciones que se dieron existen, mucho me temo que podrían existir otras causas más (hábitos de vida, alimentación con químicos, agua contaminada, la urbanización que nos aparta de la naturaleza, etc). Hay demasiados elementos a los que han sido expuestas las nuevas generaciones, que no las anteriores. Como dato tangencial, también se registra una caída en el IQ o índice de inteligencia. Un combo para pensar....
A la mayoría nos interesa el dinero, el sexo y el poder. No el sexo en sí, sino todas sus implicaciones: familia, posesividad, dominación. Queremos dinero que nos dé libertad y seguridad, una sensación de pertenencia. Y la sensación de poder, no solo en este mundo, sino interiormente, mediante la austeridad, el control, la disciplina, una sensación de logro, de ser alguien, no solo hoy sino también mañana. Probablemente esa sea nuestra naturaleza. El poder de expresarnos, de escribir, pictóricamente, imaginativamente, y todo eso. La sensación de fama, poder, posición, prestigio y de ser alguien, probablemente sea la base de nuestra existencia. Cuando vamos más allá de todo eso, si es que alguna vez es posible, nos alejamos de ello como reacción a todo ello y nos encerramos en nosotros mismos, encerrándonos herméticamente en ideas o experiencias, o de alguna otra forma. Buscamos algo más allá, algo permanente. Se requiere mucha madurez para desprenderse de todo esto. No en el sentido de no tener sexo, dinero ni poder, sino simplemente comprenderlo y dejarlo ir.
Desde un punto de vista energético, el sexo no se le brinda a cualquiera, y mucho menos cuando no existe un vínculo amoroso. El sexo debería ser más inteligente: es entregar tu absoluta vulnerabilidad, porque en ese acto no solo se entrega el cuerpo, sino también la energía, la confianza y una parte del alma. El sexo consciente no es impulso ni costumbre, es elección. Es permitir que alguien entre en tu espacio más íntimo, donde habitan tus emociones, tus miedos y tu esencia. Por eso no se trata de cantidad, sino de conexión; no de deseo momentáneo, sino de respeto, presencia y amor real. Elegir con quién compartirlo es también una forma de amor propio.
Excelente post! Creo que el tener tanta información a la mano, tantas noticias, nos ha hecho ser mas cuidadosos en los encuentros sexuales, por lo que las nuevas generaciones han buscado otras formas de ejercer la sexualidad. No nos ha hecho menos sexuales, solo se buscan otras formas, unas mas seguras que no implique un posible abuso, enfermedad o embarazo.
El tema va un poco más allá del sexo. El sexo en esta era digital se ha vuelto un acto más de consumo, una simple acción masturbatoria. Lo que realmente desea el ser humano, a mi criterio, es una conexión auténtica, real, genuina, sentirse parte de algo más grande y trascendental, el sexo es un vehículo para ello, pero al convertirse en un acto mecánico donde no hay entrega, pasión, ternura, deseo, pierde su significado, ya no conecta, ya no une, sino que nos vacía más por dentro. ¿Miedo? Claro que tenemos miedo, es una herencia, además no queremos andar dejando hijos regados por ahí. Por otro lado, ¿qué la gente follaba más antes? Pongo en duda el consentimiento de las mujeres por lo menos, que obligadas a seguir un mandato social eran propiedad de sus maridos, se imponía el deseo masculino de follar y satisfacerse a sí mismo. También veo que los hombres tienen un poco más de conciencia frente a su papel como padres, a las generaciones de antes no les importaba mucho andar dejando hijos regados por el mundo. En fin, un tema interesante, para mi el foco no es el sexo sino la pérdida de conexión humana, de aislamiento y soledad por el miedo profundo y la percepción del otro como una amenaza, un miedo muy femenino. En el caso de los hombres, el miedo a ser vistos como acosadores, la pérdida de esa masculinidad que lleva a la iniciativa, al deseo, a la "conquista". Una crisis de valores que están siendo redefinidos por las nuevas generaciones y un inevitable devenir a la era tecnológica qud nos aísla de los demás.
Completamente de acuerdo. Creo que la gran pregunta es: ¿qué buscamos en el sexo?
Si lo que deseamos es gratificación instantánea hay otras cosas que nos la brindan sin tanto esfuerzo.
Me resulta curioso que nuestra generación esté teniendo menos sexo que la anterior justo cuando se ha alcanzado mayor libertad sexual. Me pregunto si esos estudios se refieren a frecuencia en pareja o cuando estamos solteros. A que edad se alcanza el pico y tal.
Entre personas LGTB se da que hay demasiado culto a la libertad sexual, al encuentro fugaz, y muchos terminan por desarrollar problemas de apego.
Otro punto interesante es el porno. Tengo varios amigos que me han confesado que ver porno les ha afectado su desempeño sexual. Es preocupante la verdad.
¿Tenemos sexo o solo usamos el cuerpo del otro para masturbarnos mutuamente? De hacer el amor ya mejor ni hablamos.
Justo reflexiono sobre esto en uno de mis ensayos, te lo dejo por aquí, por si tienes un ratito y te apetece leerme. Ya me dirás.
https://palimpsestoparticular.substack.com/p/kiss-me-a-little?r=6et91s
Sin mencionar, la cantidad de baja autoestima que cargamos todos por los cuerpos perfectos que se ven en internet. No olvidaré nunca como me hicieron sentir por no cumplir un estereotipo de belleza un tanto perfeccionista.
Es un panorama un poco triste. Me alegro de haber nacido hace más de sesenta años y haber tenido y seguir teniendo tanto y tan buen sexo, con pocas pero excelentes parejas, relaciones humanas profundas y altamente satisfactorias. Nunca prioricé la seguridad, siempre arriesgué, persiguiendo algo básico y necesario para mí: comunicación íntima significativa. Nunca hice caso del entorno, yo decidí mi vida personal con sincera determinación. Creo que siempre se puede acceder a esto. Si es algo prioritario e irrenunciable para cada uno. Es mi opinión, basada en mi larga experiencia.
La estadística miente y recoge poca parte del mundo, normalmente dice lo que se quiere que se diga y casi siempre lleva intención. Pero si, la rapidez , que engendra la prisa es un factor clave, además no hay que olvidar la precariedad , la angustia, la pobreza, la propaganda perpetua de las amenazas que plantean escenarios inseguros...dan pocas ganas de
" coger", follar, copular, fornicar
Da que pensar la verdad. Aunque yo creo que hay esperanza. Yo como millenial contribuyo a qué esa estadística no siga creciendo jajajaja
Sad what humanity has devolved into.
Güey, como hombre gay te puedo decir que tuve mucho sexo casual y fue muy divertido. Pero después me di cuenta de que lo que quiero en mi vida es una relación estable y duradera. En ese proceso también me empecé a dar cuenta de que era un riesgo cabrón para mi salud, mi seguridad y hasta para mi alma (si no crees en lo último, solo quédate con salud y seguridad). Traté de hacerlo con varias personas de las que conocí teniendo encuentros, pero no se dio porque no estaban disponibles en ningún sentido. Entonces fue ahí cuando decidí ya no tener sexo casual y dejar la promiscuidad. Güey, mi forma de moverme en el mundo cambió para mejor: mi forma de relacionarme con mi cuerpo y mi forma de respetar lo que quiero y por lo que estoy trabajando.
Justo, yo no soy gay, pero en las apps de citas siempre me di cuenta de como funcionaba el mundo de las relaciones gay y en efecto, no creo que les falte sexo casual, y en las relaciones heterosexuales pasa algo similar, puedes tener sexo casual, claro, pero como dice la lectura, es difícil que una mujer devuelva un mensaje y aún más que tenga ese interés, aún incluso cuando se concreta la cita se vuele sexo vacío, claro, es mucho más gratificante hacerlo con alguien que conoces, con alguien en quien ya has establecido confianza y vínculos emocionales, eso hace toda la diferencia, eso hace que quieras pasar más y mejores momentos, una buena charla después de una conexión más profunda en vez de ponerte la ropa lo antes posible y querer salir corriendo
Tremendo Cristóbal !! Muy bueno todo lo expones , lo siento totalmente asi, soy milenial , el sábado pasado un hombre me invitó a besarnos en una fiesta , en otra etapa de mi vida hubiera accedido sin problemas jajjaja ahora me cuestiono todo , esta bien ? No es demasiado? Y si , busco un poco esa seguridad absurda de la que hablas , en qué momento nos distanciamos tanto hombres y mujeres? Pero sin dudas que es una práctica , el salir , el divertirse , el abrirse a la vida en general , abrirse al disfrute, veo poco disfrute en esta generación jaja en fin , me aportò mucho tu punto de vista , abrazo!
Esta muy bueno el post, seria increible que se pudiera hacer una sesión de charla con la gente que quiere hablar de esta desconexión sexual y sobre esta nueva modernidad que busca sobre la superficie un diamante en bruto, me mataste con eso.
Y quizás esa charla sea más efectiva para conseguir una pareja sexual que el mismo Tinder.
A mi me encanta no tener sexo. Es más, siempre me he creído asexual o al menos demi sexual. Pero la verdad es que me gusta masturbarme. No creo que ninguna pareja (hombre o mujer) me haya llevado al orgasmo tan rico como yo, cuando me masturbo. Así que, prefiero eso. Conexión y amor se encuentran en relaciones platónicas y así soy más feliz.
Excelente síntesis de todas las razones y también de los agregados que aportaron quienes han comentado. Lo cierto es que hay un marcado descenso de las relaciones sexuales, que tiene un correlato ya cuantificable en los nacimientos. Nos lleva a una disminución poblacional y a sociedades envejecidas. Ese es el futuro. Si bien todas las explicaciones que se dieron existen, mucho me temo que podrían existir otras causas más (hábitos de vida, alimentación con químicos, agua contaminada, la urbanización que nos aparta de la naturaleza, etc). Hay demasiados elementos a los que han sido expuestas las nuevas generaciones, que no las anteriores. Como dato tangencial, también se registra una caída en el IQ o índice de inteligencia. Un combo para pensar....
A la mayoría nos interesa el dinero, el sexo y el poder. No el sexo en sí, sino todas sus implicaciones: familia, posesividad, dominación. Queremos dinero que nos dé libertad y seguridad, una sensación de pertenencia. Y la sensación de poder, no solo en este mundo, sino interiormente, mediante la austeridad, el control, la disciplina, una sensación de logro, de ser alguien, no solo hoy sino también mañana. Probablemente esa sea nuestra naturaleza. El poder de expresarnos, de escribir, pictóricamente, imaginativamente, y todo eso. La sensación de fama, poder, posición, prestigio y de ser alguien, probablemente sea la base de nuestra existencia. Cuando vamos más allá de todo eso, si es que alguna vez es posible, nos alejamos de ello como reacción a todo ello y nos encerramos en nosotros mismos, encerrándonos herméticamente en ideas o experiencias, o de alguna otra forma. Buscamos algo más allá, algo permanente. Se requiere mucha madurez para desprenderse de todo esto. No en el sentido de no tener sexo, dinero ni poder, sino simplemente comprenderlo y dejarlo ir.
Desde un punto de vista energético, el sexo no se le brinda a cualquiera, y mucho menos cuando no existe un vínculo amoroso. El sexo debería ser más inteligente: es entregar tu absoluta vulnerabilidad, porque en ese acto no solo se entrega el cuerpo, sino también la energía, la confianza y una parte del alma. El sexo consciente no es impulso ni costumbre, es elección. Es permitir que alguien entre en tu espacio más íntimo, donde habitan tus emociones, tus miedos y tu esencia. Por eso no se trata de cantidad, sino de conexión; no de deseo momentáneo, sino de respeto, presencia y amor real. Elegir con quién compartirlo es también una forma de amor propio.
Excelente post! Creo que el tener tanta información a la mano, tantas noticias, nos ha hecho ser mas cuidadosos en los encuentros sexuales, por lo que las nuevas generaciones han buscado otras formas de ejercer la sexualidad. No nos ha hecho menos sexuales, solo se buscan otras formas, unas mas seguras que no implique un posible abuso, enfermedad o embarazo.